El joven, natural de Almacelles (Lleida) y alumno del Institut Canigó, fue víctima de acoso y violencia escolar reiterada. Su familia denuncia la inacción del centro educativo y la falta de respuesta por parte de la inspección educativa, que no halló “evidencias claras” de acoso. Asociaciones contra el acoso escolar exigen responsabilidades y medidas urgentes.
José Manuel López, portavoz de la asociación Trencats, ha hecho un llamamiento público a la máxima difusión del caso de Dani Quintana, un joven de 15 años de Almacelles (Lleida) que decidió quitarse la vida tras haber sufrido durante meses acoso y violencia escolar.
Según relatan sus familiares, Dani era víctima constante de humillaciones, aislamiento, robos y amenazas con arma blanca por parte de otros alumnos, mientras el centro educativo, el Institut Canigó (@inscanigo), restaba importancia a los hechos.
La madre del menor, Marina, ha pedido hacer pública la historia de su hijo para concienciar a la sociedad y evitar que otros jóvenes pasen por lo mismo.
Sin embargo, la Inspección Educativa de Cataluña (@educaciocat) ha concluido que el colegio “no encontró evidencias claras de acoso escolar”, una afirmación que, según López, “valida la inacción del centro y encubre la violencia que se vive en las aulas”.
Desde Trencats, asociación dedicada a la denuncia y acompañamiento de víctimas de acoso escolar, se condena esta práctica habitual de la administración educativa:
“Decir que no hay evidencias claras es admitir que no se actuó. La inspección educativa debe garantizar que los colegios activen todas las medidas de protección desde el primer aviso, sin excusas ni valoraciones subjetivas”, señala López.
El caso de Dani se suma a una larga lista de tragedias recientes Kira, Sandra, Daniela, Lucía, Alejandro, Laura, Claudia, Óscar, Ilan, Adam, Diego, Carla, Alan, Hugo, Alana, Jokin que reflejan la gravedad del problema del acoso escolar en España. “No son cifras, son vidas”, recuerdan desde la asociación, reclamando políticas efectivas, formación docente y protocolos de actuación reales.
La familia de Dani y la asociación piden que su historia no caiga en el olvido y que se investigue la actuación del centro y de la inspección educativa.
“Solo cuando los casos se hacen públicos parece que las consejerías de Educación reaccionan. Pero un niño ha muerto, y no permitiremos que se repita”, subraya López.
El movimiento #ElAcosoEscolarMata y la campaña #StopBullyingForKira vuelven a cobrar fuerza en redes sociales, donde cientos de usuarios se han unido para exigir justicia y medidas urgentes frente a una realidad que continúa destrozando vidas.
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