En una acción sin precedentes, el Gobierno de Estados Unidos afirma haber capturado al presidente venezolano Nicolás Maduro y anuncia que enfrentará un proceso judicial en Estados Unidos por presuntos delitos graves, en medio de una profunda escalada de tensiones entre ambos países.
Washington/Caracas, 3 de enero de 2026 — El Gobierno de Estados Unidos ha confirmado que el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, se encuentra bajo arresto y será sometido a juicio en territorio estadounidense tras una operación militar ejecutada esta madrugada por las fuerzas armadas norteamericanas en suelo venezolano, según informó la Casa Blanca. La medida se produce en el marco de una operación que incluyó ataques estratégicos y que ha marcado una de las mayores escaladas en las relaciones entre los dos países en décadas.
De acuerdo con las autoridades estadounidenses, Maduro será trasladado a Nueva York para responder ante la justicia por varios cargos, entre ellos narcotráfico y corrupción, acusaciones que han fundamentado la orden de captura y el proceso judicial en curso. Aunque los detalles precisos de las imputaciones aún no han sido revelados oficialmente, fuentes cercanas al caso señalan que se trataría de una acusación amplia relacionada con actividades delictivas transnacionales que habrían afectado directamente a los Estados Unidos.
La operación provocó una respuesta inmediata por parte del Gobierno venezolano, que ha calificado la intervención como una agresión militar y una violación flagrante del derecho internacional, exigiendo pruebas de vida para Maduro y su esposa, Cilia Flores, quienes también habrían sido capturados y sacados del país en helicópteros o aeronaves estadounidenses durante el ataque. Además, el régimen de Caracas ha declarado el estado de emergencia y ha convocado a la población a mantenerse en unidad frente a lo que considera una intromisión externa inaceptable.
La comunidad internacional ha reaccionado con reacciones encontradas ante este acontecimiento histórico: mientras algunos gobiernos han criticado duramente la acción unilateral de Estados Unidos, otros han subrayado la gravedad de los delitos imputados a Maduro y la necesidad de respetar los principios del debido proceso. La noticia también ha generado fuertes debates sobre la legalidad de la intervención militar sin aprobación expresa del Congreso estadounidense, y sus implicaciones para la estabilidad y la soberanía de los estados en el hemisferio occidental.
Este suceso, sin precedentes en la región, marca un punto de inflexión en la política exterior de Estados Unidos hacia Venezuela y plantea un escenario de intensa atención diplomática y judicial internacional en los próximos días.
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