En un fin de semana marcado por condiciones meteorológicas adversas y un riesgo de avalanchas inusualmente alto, múltiples desprendimientos de nieve en distintas zonas de los Alpes franceses han causado la muerte de al menos cinco esquiadores, mientras equipos de rescate trabajan para reforzar la seguridad y pedir prudencia a quienes practican deportes de invierno.
Durante las últimas 72 horas, las cordilleras de los Alpes franceses han vivido una serie de avalanchas que han terminado con la vida de varios esquiadores y han dejado también heridos de diversa gravedad, según las autoridades locales y fuentes oficiales en Savoie.
El sábado, al menos tres personas que practicaban esquí fuera de pista fueron sepultadas bajo grandes volúmenes de nieve en zonas como Val-d’Isère y Arêches-Beaufort, donde el manto nivoso se mostró inestable pese a las señalizaciones de riesgo alto emitidas por los servicios meteorológicos.
A estas pérdidas se sumaron este domingo dos nuevos fallecimientos, uno de ellos en la estación de La Plagne, donde un esquiador británico de unos 50 años quedó enterrado bajo más de dos metros de nieve y no pudo ser rescatado con vida tras una intensa búsqueda de aproximadamente 50 minutos por parte de un equipo de más de 50 rescatistas con perros y helicóptero.
Otro accidente mortal se registró en Courchevel, mientras que varios esquiadores resultaron heridos en diferentes puntos del macizo alpino.
Las autoridades han reiterado las advertencias sobre el peligro de descender fuera de las pistas señalizadas sin el equipo adecuado, recordando que el nivel de riesgo de avalanchas se mantiene en lo más alto en amplias áreas, lo que ha llevado a reforzar las recomendaciones para los visitantes y residentes en las zonas de montaña.
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