EH Bildu ha llevado al Parlamento vasco un grave fallo detectado en Osakidetza: vacunas hexavalentes que habían vencido recientemente fueron inoculadas a más de dos centenares de bebés en distintos centros de salud, lo que ha desatado críticas políticas y el compromiso de revacunación por parte de las autoridades sanitarias.
La sanidad pública del País Vasco se encuentra en el ojo del huracán después de que se destapara que el Servicio Vasco de Salud, Osakidetza, habría administrado dosis de la vacuna hexavalente dirigida a proteger frente a seis enfermedades graves como difteria, tétanos, tosferina, poliomielitis, hepatitis B y Haemophilus influenzae tipo B cuya fecha de caducidad había expirado recientemente a un total de 253 personas, la mayoría de ellas bebés.
Esta situación fue dada a conocer por la coalición EH Bildu, que ha registrado una iniciativa parlamentaria exigiendo explicaciones urgentes al consejero de Salud y la depuración de responsabilidades por lo que considera un fallo serio en los mecanismos de control de la cadena de vacunación.
Las autoridades sanitarias han reconocido los hechos, han señalado que no hay indicios de efectos adversos para la salud asociados a estas dosis caducadas y han asegurado que ya se han identificado todos los casos y se está contactando directamente con las familias afectadas.
Además, siguiendo las recomendaciones de expertos y organismos como la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios y el Consejo Asesor de Vacunas de Euskadi, se ha puesto en marcha un plan para revacunar a quienes recibieron las inyecciones fuera de fecha, con el objetivo de garantizar la eficacia de la inmunización en los niños.
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