Consejos más importantes para sobrellevar una ola de calor

Ante las alertas publicadas por La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), Estos son los 10 consejos más importantes ante una ola de calor.

Síntomas de una ola de calor


Algunos de los síntomas más comunes de una ola de calor son:

Agotamiento: cansancio, dolor de cabeza, nauseas.
Calambres.
Deshidratación.


Golpe de calor: entre sus síntomas encontramos un aumento de la temperatura corporal por encima de los 40º, lo que a su vez puede provocar nauseas, vómitos, convulsiones y la pérdida de conciencia en casos extremos.

10 consejos para evitar un golpe de calor


Es importante estar bien protegidos ante una subida de las temperaturas. Si formas parte de alguno de los grupos de riesgo, te recomendamos también ponerte en contacto con tu médico o profesional sanitario para unas recomendaciones más específicas.

Nuestros principales consejos para sobrellevar una ola de calor son:

Evita salir o ponerte al sol durante las horas centrales del día, es decir, entre las 12 del mediodía y las seis de la tarde.

Si tienes que salir a estas horas, procura mantenerte a la sombra y llevar ropa más ligera u holgada para mitigar los efectos del calor. También es importante que te cubras la cabeza.


Reduce la actividad física, sobre todo en las horas centrales del día. Si quieres hacer deporte o te preparas para una excursión, intenta salir pronto por la mañana o aprovechar el final de la tarde para evitar las horas puntas.
No esperes a tener sed y bebe líquidos (no solo agua) frecuentemente. Evita las bebidas alcohólicas y azucaradas.


Cuando sudamos, perdemos sales y, por ello, es importante reponerlas con comidas ligeras. 


Refréscate frecuentemente con una ducha o échate un poco de agua fresquita en la cara.

Deja las persianas bajadas cuando el sol incida directamente sobre las ventanas y procura dejarlas así durante las horas centrales de calor.

Ábrelas por la noche para ventilar.
No te pases con los ventiladores o el aire acondicionado. Una bajada rápida de las temperaturas puede resultar igual de dañino que una subida de las mismas, así que evita los cambios bruscos y te ahorrarás también un resfriado en verano.


Lleva ropa ligera que facilite la transpiración y cúbrete la cabeza y los ojos con un gorro/sombrero o gafas de sol.


Ten cuidado con la temperatura en el coche ya que un calor excesivo puede provocar somnolencia.


Ayuda a las personas mayores o que formen parte de un grupo de riesgo.

Otra cosa muy importante es que uses protector solar y que repitas la aplicación varias veces al día, incluso si vas a estar bajo una sombrilla o toldo.

Los niños necesitan una crema solar con un factor de protección algo más elevado.

Así que, recuerda, busca la sombra, bebe suficiente agua y evita las horas centrales de calor.