El escritor y periodista JJ Benítez advierte en su nueva obra y entrevistas públicas que un gran asteroide podría colisionar con la Tierra en agosto de 2027, generando consecuencias catastróficas si los esfuerzos de agencias como la NASA y los militares estadounidenses no logran desviar su trayectoria.
El autor español JJ Benítez, reconocido por sus investigaciones en temas de fenómenos no convencionales, ha vuelto a situar la mirada pública sobre una amenaza espacial al señalar la posibilidad de que un asteroide de gran tamaño llegue a impactar nuestro planeta en agosto de 2027 si no se logra modificar su curso. En declaraciones recogidas recientemente, Benítez ha sostenido que, en escenarios no mitigados, este impacto podría desencadenar efectos de enorme alcance, incluyendo tsunamis gigantes, destrucción de grandes extensiones de costa y enormes pérdidas humanas.
Según el autor, la roca espacial tendría un diámetro considerable y podría golpear zonas cercanas al Caribe, con efectos secundarios que, de materializarse, derivarían en devastadoras olas que afectarían la costa este y sur de Estados Unidos, así como regiones como Portugal y las Islas Británicas. Además, alerta sobre la posibilidad de un prolongado período de oscuridad global causado por nubes de polvo en la atmósfera y de erupciones volcánicas secundarias que agravarían la crisis planetaria.
Benítez ha vinculado estas advertencias al contexto de su más reciente libro, donde explora, entre otros temas, la interacción de la humanidad con fenómenos que, según él, estarían siendo ocultados o ignorados por instituciones oficiales. El autor indica que entidades como la NASA y las fuerzas armadas estadounidenses llevan años intentando encontrar soluciones para desviar o destruir el objeto antes de que pueda convertirse en una amenaza real.
No obstante, es importante destacar que hasta la fecha no existe confirmación científica oficial de que un asteroide con probabilidad significativa de impacto contra la Tierra en 2027 haya sido identificado por las agencias espaciales internacionales. Las misiones actuales de agencias como la NASA y la ESA están enfocadas en rastrear y monitorear objetos cercanos a la Tierra (NEOs, por sus siglas en inglés) para evaluar riesgos y desarrollar tecnologías de defensa planetaria, como misiones de desvío que han sido probadas en el pasado.
Expertos en astronomía y defensa planetaria subrayan que, aunque la posibilidad de impacto de asteroides se toma en serio y se trabaja activamente en sistemas de detección y mitigación, no hay evidencia pública que sustente un riesgo inminente de impacto para finales de agosto de 2027. La comunidad científica continúa observando cuidadosamente los objetos cercanos a la Tierra para anticipar y responder ante cualquier amenaza potencial con las herramientas actuales de monitoreo orbital y de defensa espacial.
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