Los expertos en emergencias recuerdan la importancia de saber reaccionar con rapidez ante una obstrucción de la vía aérea y aplicar correctamente las maniobras básicas de primeros auxilios mientras se avisa a emergencias.
El atragantamiento es una de las emergencias domésticas más frecuentes y puede ocurrir en cualquier momento, tanto en adultos como en niños y bebés, por lo que conocer cómo actuar en los primeros segundos resulta determinante para evitar consecuencias graves.
Los especialistas insisten en que lo primero es identificar si la obstrucción es parcial o total: si la persona puede toser o hablar, se debe animar a que siga tosiendo, ya que la tos es el mecanismo más eficaz para expulsar el objeto que bloquea la vía respiratoria.
Sin embargo, si no puede respirar, hablar ni emitir sonidos, se trata de una situación grave que requiere intervención inmediata y la llamada urgente al 112.
En estos casos, la recomendación general es aplicar cinco golpes firmes en la espalda entre los omóplatos y, si la obstrucción persiste, realizar compresiones abdominales, conocidas como maniobra de Heimlich, repitiendo el ciclo hasta que se expulse el cuerpo extraño o llegue la asistencia sanitaria.
En el caso de los lactantes, la actuación cambia y se sustituyen las compresiones abdominales por una combinación de palmadas en la espalda y compresiones torácicas, adaptadas a su edad para evitar lesiones.
Los expertos también advierten de errores comunes, como introducir los dedos en la boca a ciegas o dar agua, ya que pueden empeorar la obstrucción.
Saber reconocer los signos de alarma dificultad respiratoria, imposibilidad de hablar o coloración azulada y actuar con calma y rapidez puede marcar la diferencia entre un susto y una situación potencialmente mortal, motivo por el que se insiste en la formación en primeros auxilios como una herramienta esencial para la población.
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