Arcos de la Frontera intenta recuperar la normalidad después de sufrir una intensa tromba de agua acompañada de granizo que provocó numerosos daños materiales.
La tormenta descargó con fuerza en apenas media hora y sorprendió a los vecinos, ya que las previsiones no anticipaban un episodio de esa intensidad.
El servicio de Emergencias 112 recibió hasta 28 avisos en menos de una hora por inundaciones en viviendas, establecimientos y calles. La fuerza del agua provocó el derrumbe de varios muros, daños en vehículos estacionados y el arrastre de contenedores. Algunas vías quedaron cubiertas de barro y tuvieron que ser señalizadas por el riesgo que suponían para la circulación.
Uno de los espacios más afectados fue el pabellón municipal de deportes, donde el agua entró en las instalaciones y el granizo dañó parte de la cubierta. El recinto no se encontraba en condiciones de mantener su actividad habitual, por lo que será necesario evaluar y reparar los desperfectos.
Los bomberos movilizaron ocho efectivos y cinco vehículos y realizaron alrededor de 30 intervenciones, entre achiques de agua, retirada de escombros y árboles, y actuaciones para asegurar las zonas afectadas. No se han comunicado daños personales.
El Ayuntamiento ha iniciado la evaluación de los desperfectos y los trabajos para recuperar la normalidad. El episodio vuelve a poner sobre la mesa la dificultad de anticipar tormentas muy intensas que descargan grandes cantidades de agua en poco tiempo.
![]()