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La mayoría de las comisiones de Acampada 26S anuncia su salida de la Puerta del Sol tras más de un mes de movilización por el derecho a la vivienda y trasladará su actividad a los barrios; todavía quedan personas que se niegan a abandonar la plaza
La acampada instalada en la Puerta del Sol de Madrid desde finales de septiembre para reivindicar el derecho a una vivienda digna inicia una nueva etapa. La mayoría de las comisiones que han organizado la protesta bajo el nombre de Acampada 26S ha anunciado que comenzará a abandonar progresivamente la plaza para trasladar su actividad a los barrios y preparar la huelga general prevista para el próximo 11 de noviembre.
La decisión supone un cambio de estrategia después de más de un mes de movilización en uno de los espacios más emblemáticos de la capital. Los organizadores consideran que ha llegado el momento de transformar la acampada en un movimiento social con presencia en distintos barrios y una mayor conexión con los trabajadores.
El anuncio se ha producido este sábado 31 de octubre, cuando todavía permanecían instaladas tiendas de campaña en la plaza. Según el comunicado difundido por el movimiento, la salida será gradual y responde a una decisión compartida por las comisiones, no a una orden de las administraciones públicas.
La organización reconoce el desgaste acumulado durante estas semanas, pero sostiene que la movilización no termina con la retirada de las tiendas. Su intención es mantener las redes de apoyo, los vínculos creados durante la protesta y las estructuras organizativas que han surgido alrededor de la reivindicación de una vivienda accesible.
De Acampada 26S al Movimiento 26S
El comunicado de los organizadores plantea una transformación de la iniciativa. Acampada 26S pasará a denominarse Movimiento 26S, una estructura que pretende continuar la movilización fuera de la Puerta del Sol.
La llamada «mudanza a los barrios» busca trasladar las reivindicaciones a los espacios cotidianos de los vecinos y reforzar la participación de colectivos sociales y trabajadores. El objetivo inmediato es preparar la huelga general del 11 de noviembre, que pretende situar el acceso a una vivienda digna y los salarios suficientes para pagarla en el centro del debate público.
Los organizadores aseguran que la decisión no supone renunciar a las reivindicaciones que motivaron la acampada. Al contrario, defienden que la protesta debe evolucionar hacia una forma de organización más amplia y capaz de mantener la presión social.
En su balance de estas semanas, las comisiones destacan lo que consideran avances del movimiento. Entre ellos mencionan la convocatoria de elecciones anticipadas, la aprobación de dos reales decretos relacionados con la vivienda y el hecho de haber situado el problema del acceso a una vivienda en el centro de la conversación pública.
Estas valoraciones forman parte del balance realizado por los propios organizadores y reflejan su interpretación de los resultados de la movilización.
La salida de Sol no será inmediata ni cuenta con el respaldo de todos
Aunque la mayoría de las comisiones ha anunciado su intención de marcharse, la retirada no se está produciendo de forma simultánea. El proceso será progresivo y, durante la jornada del sábado, apenas se apreciaban movimientos significativos de tiendas y estructuras instaladas en la plaza.
Además, existe una división entre quienes forman parte de las organizaciones que han coordinado la protesta y otras personas que permanecen en Sol sin pertenecer a ninguna comisión. Algunas de estas últimas no quieren abandonar el espacio.
La situación añade complejidad a la desmovilización. Según la información recogida sobre el terreno, en la plaza permanece también un grupo de personas sin hogar, que constituye la única organización o comisión que continúa presente después de la decisión anunciada por los colectivos impulsores.
Este punto resulta especialmente delicado porque la retirada de la acampada no resuelve por sí misma la situación de quienes se encuentran en una situación de vulnerabilidad y han permanecido en la plaza durante estas semanas.
Por ahora, los integrantes de las comisiones mantienen su intención de marcharse poco a poco, mientras continúan las conversaciones y el proceso de reorganización.
La Delegación del Gobierno ya había planteado el final de la concentración
El anuncio de la retirada se produce después de que la Delegación del Gobierno en Madrid comunicara a la comisión de asesoría legal de la acampada que podría resultar legítimo poner fin a la concentración.
El mensaje fue remitido por correo electrónico el lunes anterior, cuando Francisco Martín todavía ocupaba el cargo de delegado del Gobierno. En él se señalaba que, después de un periodo prolongado, el mensaje reivindicativo ya había podido llegar a la sociedad y que las circunstancias de la concentración habían cambiado.
Entre los argumentos mencionados figuraba la retirada del Sindicato de Inquilinas de Madrid, que había impulsado inicialmente la acampada, así como la presencia de personas sin hogar en la plaza.
La Delegación consideraba que estas circunstancias podían justificar el final de la concentración. La nueva delegada del Gobierno, Pilar Trinidad, comparte el criterio expresado por su antecesor, según la información trasladada por fuentes de la institución.
No obstante, la decisión anunciada por las comisiones organizadoras se presenta como una determinación propia del movimiento y no como el resultado de una orden de desalojo.
Una protesta que comenzó tras el caso de Maricarmen
La acampada de la Puerta del Sol comenzó a finales de septiembre, después del caso de Maricarmen Abascal, una mujer de 87 años que fue desahuciada de la vivienda en la que había residido durante décadas como inquilina.
Su situación provocó una fuerte reacción social y convirtió el problema de la vivienda en el eje de nuevas movilizaciones. La protesta en Sol pretendía denunciar las dificultades para acceder a un alquiler asequible, la inseguridad residencial y el impacto de los precios sobre los hogares con menos recursos.
Durante las semanas siguientes, la concentración fue creciendo y reunió a diferentes colectivos, organizaciones vecinales y personas preocupadas por la situación del mercado inmobiliario.
La movilización también tuvo repercusión política e institucional. La Comunidad de Madrid acudió a los tribunales para solicitar el desalojo de la acampada, mientras que la Delegación del Gobierno defendió inicialmente la protección del derecho de reunión y manifestación.
La protesta se mantuvo durante semanas, incluso después de que algunos de sus principales impulsores comenzaran a retirarse y a debatir cómo organizar una salida progresiva.
La huelga general, siguiente paso de la movilización
La nueva etapa del Movimiento 26S tendrá como principal objetivo la preparación de la huelga general anunciada para el 11 de noviembre. La convocatoria pretende vincular las reivindicaciones relacionadas con la vivienda con las condiciones laborales y los salarios.
La idea de impulsar un paro general no es nueva. A comienzos de octubre, CCOO y UGT ya habían acordado trabajar en una huelga de 24 horas para reclamar salarios que permitan acceder a una vivienda digna. La iniciativa se planteó en coordinación con organizaciones sociales y colectivos vinculados a la defensa del derecho a la vivienda.
La protesta busca ampliar el debate más allá de los precios del alquiler y reclamar que los ingresos de los trabajadores permitan cubrir un gasto básico como es disponer de un hogar.
El traslado de la actividad a los barrios pretende facilitar esa conexión con los centros de trabajo, las organizaciones vecinales y los colectivos sociales que pueden participar en la convocatoria.
La salida de las tiendas de la Puerta del Sol no supone, por tanto, el cierre de la movilización. Sus promotores quieren convertir la acampada en una estructura permanente de organización y trasladar la presión social a otros espacios de Madrid.
La evolución de los próximos días permitirá comprobar hasta qué punto se completa la retirada de la plaza y cómo se articula el nuevo movimiento de cara a la huelga general del 11 de noviembre.