- La magistrada ha requerido «de forma urgente» a la empresa de grúas contratada por Adif y Renfe que garantice los trabajadores y los turnos necesarios para mantener las labores sin interrupciones.
- Los trabajos estuvieron parados durante la noche por falta de personal y se reanudaron este domingo por la mañana.
La investigación del accidente ferroviario de Urda (Toledo) continúa cuatro días después de la tragedia, con las labores de retirada de los vagones y búsqueda de posibles restos todavía en marcha. La jueza que instruye el procedimiento ha reclamado que se movilicen todos los medios humanos necesarios para acelerar estos trabajos y evitar nuevas interrupciones, con el objetivo de localizar cualquier resto que pueda permanecer en la zona del siniestro y entregarlo cuanto antes a las familias de las víctimas.
La titular de la plaza número 2 de la Sección Civil y de Instrucción del Tribunal de Instancia de Orgaz dictó una providencia que fue acordada y notificada el sábado 31 de octubre a la empresa de grúas contratada por Adif y Renfe. En ella exige que se disponga de los operarios necesarios y se establezcan los turnos precisos para relevar a los trabajadores que llevan participando en las tareas desde que se produjo el accidente.
Los trabajos estuvieron parados durante la noche por falta de operarios
La petición judicial pretendía que la retirada de los vagones continuase de forma ininterrumpida durante la noche del sábado al domingo. Sin embargo, los trabajos no pudieron desarrollarse según lo previsto por la falta de personal suficiente de la empresa de grúas.
La magistrada considera urgente mantener el operativo para localizar todos los posibles restos que todavía puedan encontrarse entre los trenes siniestrados y en el área que continúa siendo inspeccionada. La finalidad última es que las familias puedan recibirlos con la mayor rapidez posible.
Las labores se reanudaron alrededor de las ocho de la mañana de este domingo, 1 de noviembre, después de la interrupción nocturna. La orden judicial busca que, a partir de ahora, se organicen los relevos necesarios para que la disponibilidad de trabajadores no vuelva a impedir la continuidad de las operaciones.
La jueza prohíbe difundir imágenes e información de las víctimas
La magistrada ha adoptado también otra decisión para proteger a las personas afectadas por el accidente. Mediante un segundo auto, ha prohibido obtener, divulgar o publicar información e imágenes relativas a las víctimas del siniestro ferroviario y a sus familiares.
La medida pretende preservar su intimidad, integridad y dignidad, así como evitar situaciones de revictimización en un momento especialmente delicado para quienes han perdido a familiares o continúan pendientes de conocer toda la información sobre sus seres queridos.
La prohibición no impide difundir los datos que sean necesarios para la identificación de las víctimas. El procedimiento judicial continúa bajo secreto de sumario, por lo que no se han hecho públicos todos los detalles de las diligencias que se están practicando.
69 fallecidos y 56 identificados
El accidente ferroviario de Urda deja, hasta el momento, un balance confirmado de 69 personas fallecidas. El Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Toledo y Ciudad Real ha completado las 69 autopsias, mientras que los equipos forenses han logrado identificar a 56 víctimas.
Según los datos comunicados este domingo, 51 de esas identificaciones ya habían sido notificadas a sus familiares. El proceso requiere comprobaciones rigurosas para garantizar que los restos corresponden a cada persona, de modo que las autoridades mantienen los protocolos de identificación antes de comunicar oficialmente los resultados.
La búsqueda en la zona de los trenes siniestrados continúa siendo una parte fundamental de la investigación y de la atención a las familias. La orden de la jueza pretende que la retirada de los vagones y las inspecciones puedan avanzar con los recursos humanos necesarios, sin que la falta de relevos vuelva a detener las operaciones.
La Guardia Civil mantiene acordonada la zona del accidente
El área del siniestro permanece restringida para preservar las pruebas y los indicios que puedan resultar relevantes para esclarecer lo ocurrido. La Guardia Civil mantiene un dispositivo de vigilancia que incluye drones, unidades de caballería para revisar terrenos de difícil acceso y equipos especializados en la búsqueda de restos biológicos.
El acceso está limitado a las fuerzas y cuerpos de seguridad y al personal judicial que cuente con autorización. La zona restringida comprende dos kilómetros de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla en ambos sentidos, según la información facilitada por la Guardia Civil.
Mientras continúan las labores de retirada y búsqueda, la investigación judicial sigue abierta y bajo secreto de sumario. La prioridad inmediata es completar las comprobaciones en el lugar del accidente, localizar todos los posibles restos y facilitar que las familias puedan cerrar cuanto antes el proceso de identificación y entrega de sus seres queridos.