- El ministro de Transportes puso su cargo a disposición del jefe del Ejecutivo después de la tragedia ferroviaria, pero Sánchez consideró que apartarlo en este momento sería injusto.
- Puente confirma que seguirá al frente del Ministerio y descarta dimitir.
El ministro de Transportes, Óscar Puente, llegó a poner su cargo a disposición del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, después del grave accidente ferroviario ocurrido en Urda (Toledo), que ha dejado al menos 69 fallecidos y decenas de heridos.
Sin embargo, el jefe del Ejecutivo rechazó esa posibilidad y trasladó al ministro que consideraba injusto apartarlo en plena gestión de la tragedia. Así lo han confirmado fuentes del Gobierno y el propio Puente en una conversación informal con periodistas tras su comparecencia de este viernes.
El episodio revela que la continuidad del ministro estuvo sobre la mesa durante las primeras horas posteriores al siniestro, aunque finalmente Sánchez decidió mantenerlo al frente de Transportes.
Puente deja su continuidad en manos de Sánchez
Tras conocer la magnitud del accidente, el ministro trasladó al presidente que no tenía inconveniente en abandonar el cargo si consideraba que era lo más conveniente.
La respuesta de Sánchez fue pedirle que continuara. El presidente entendía que su salida en ese momento sería injusta y que debía seguir al frente de la gestión de la crisis.
Puente ha explicado que no toma sus decisiones pensando en su situación personal, sino en las responsabilidades que tiene asumidas. También ha defendido que su obligación ahora es ofrecer explicaciones, esclarecer lo ocurrido y trabajar para mejorar el sistema ferroviario.
El ministro descarta dimitir y asegura que seguirá dando explicaciones
Durante la rueda de prensa celebrada este viernes, Puente descartó expresamente presentar su dimisión.
«He decidido continuar y voy a ofrecer soluciones», trasladó el ministro, que considera que su manera de asumir responsabilidades pasa por permanecer al frente del departamento y dar la cara ante la ciudadanía.
También reconoció que entiende las peticiones de dimisión y la preocupación generada por el accidente, pero insistió en que ahora su prioridad es aclarar las circunstancias de la tragedia.
El responsable de Transportes aseguró que, si la investigación detecta fallos en los controles o en la organización, se actuará en consecuencia. Asimismo, defendió que las posibles responsabilidades individuales deberán exigirse por los cauces correspondientes.
La investigación de Urda sigue abierta
El accidente se produjo después de que dos trenes de alta velocidad, uno de Renfe y otro de Iryo, acabaran colisionando en la línea ferroviaria. La investigación trata de reconstruir las comunicaciones entre los maquinistas y el centro de control de Adif en Atocha durante los minutos anteriores al choque.
Entre los aspectos que se están examinando figura la orden transmitida al AVE de reanudar la circulación a velocidad normal mientras el tren de Iryo permanecía detenido en la vía.
Puente ha señalado que los indicios conocidos apuntan a una actuación incorrecta en el centro de control, aunque el esclarecimiento definitivo de las causas corresponde a los investigadores.
Puente también se plantea no participar en la campaña electoral
La crisis ferroviaria coincide con la preparación de la campaña para las elecciones generales del próximo 29 de noviembre. Óscar Puente encabeza la candidatura del PSOE por Valladolid, pero su presencia en los actos electorales todavía no está decidida.
Fuentes del Gobierno han señalado que el ministro se está planteando no participar en los mítines que comienzan el 13 de noviembre. Considera que su presencia en la campaña no sería imprescindible para el partido en las actuales circunstancias.
Por ahora, la prioridad de Puente es continuar al frente del Ministerio y gestionar las consecuencias del accidente de Urda, mientras avanzan las investigaciones para determinar qué ocurrió y si hubo fallos en los protocolos de seguridad.