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Más de 25.000 madres de toda España han contribuido con sus muestras a esta investigación, que busca identificar señales biológicas capaces de anticipar un mayor riesgo de desarrollar la enfermedad.
La leche materna podría convertirse en una herramienta clave para avanzar en la detección precoz del cáncer de mama posparto. Esa es la meta del Proyecto HERA, una iniciativa de investigación biomédica liderada desde Córdoba que ha completado su primera fase de recogida de muestras y trabaja ahora en el estudio de posibles indicadores biológicos relacionados con esta enfermedad.
El proyecto está impulsado por el Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC) y cuenta con la participación de madres de distintos puntos de España. Su colaboración ha permitido reunir una importante colección de muestras que servirá para estudiar las características del cáncer de mama asociado al embarazo y al periodo posterior al parto.
La investigación busca sentar las bases de un futuro test predictivo, sencillo y no invasivo, que permita identificar a mujeres con un riesgo aumentado de desarrollar este tipo de tumor y facilite un seguimiento médico más específico.
Más de 25.000 madres participan en la investigación
La primera gran etapa del Proyecto HERA se ha centrado en la recogida de leche materna de mujeres que están amamantando o que han dado a luz en los últimos años, de acuerdo con los criterios de participación establecidos por el estudio.
La iniciativa ha conseguido reunir muestras procedentes de distintas comunidades autónomas, con la colaboración de instituciones públicas y entidades que han contribuido a difundir la campaña y facilitar la logística de los envíos.
El material biológico se conserva en el Biobanco del Sistema Sanitario Público de Andalucía para que los investigadores puedan analizarlo y estudiar posibles diferencias moleculares relacionadas con el desarrollo del cáncer de mama posparto.
La amplitud de esta colección representa una oportunidad para la investigación, ya que permite trabajar con muestras de mujeres con distintas características y realizar un seguimiento de las participantes a lo largo del tiempo.
Cómo puede ayudar la leche materna a detectar el cáncer
La leche materna contiene información biológica que puede resultar útil para estudiar los procesos que tienen lugar en el tejido mamario. El equipo investigador quiere determinar si en ella existen biomarcadores capaces de señalar un mayor riesgo de desarrollar cáncer de mama posparto.
Uno de los objetivos consiste en analizar las proteínas y otros componentes presentes en las muestras para identificar posibles diferencias entre mujeres que desarrollan la enfermedad y aquellas que no la presentan.
El seguimiento de las participantes es una parte esencial del trabajo. Cuando una donante recibe un diagnóstico de cáncer de mama, los investigadores pueden estudiar las muestras disponibles y compararlas con las de otras participantes para buscar señales que ayuden a comprender mejor cómo aparece y evoluciona el tumor.
Esta información podría contribuir al desarrollo de una prueba basada en unas gotas de leche materna, con un procedimiento de recogida sencillo y sin necesidad de recurrir inicialmente a técnicas invasivas para obtener esa muestra.
No obstante, el test todavía se encuentra en fase de investigación. Es necesario identificar y validar los biomarcadores y demostrar que ofrecen resultados suficientemente fiables antes de plantear su utilización en la práctica clínica.
El seguimiento de las madres, una parte fundamental del proyecto
Además de recoger y analizar las muestras, el Proyecto HERA contempla realizar un seguimiento de las mujeres participantes para conocer su evolución y detectar los casos de cáncer de mama posparto que puedan aparecer con el paso del tiempo.
Durante el desarrollo de la investigación ya se han identificado participantes diagnosticadas con la enfermedad. Estos casos ofrecen a los científicos la posibilidad de estudiar muestras vinculadas a mujeres que han desarrollado el tumor y buscar posibles señales biológicas asociadas.
El análisis de estos casos puede ayudar a orientar las siguientes etapas de la investigación, aunque será necesario ampliar los estudios para determinar qué indicadores tienen verdadero valor predictivo y con qué precisión pueden identificar un riesgo aumentado.
La finalidad es avanzar hacia una herramienta que permita mejorar la evaluación individual del riesgo y contribuir a que las mujeres que lo necesiten reciban un seguimiento más adecuado.
Por qué es importante investigar el cáncer de mama posparto
El cáncer de mama asociado al embarazo y al periodo posparto plantea importantes retos médicos. En algunos casos, el diagnóstico puede retrasarse porque determinados cambios en el pecho durante el embarazo y la lactancia dificultan reconocer las señales de alarma.
Por ello, mejorar el conocimiento sobre las características biológicas de estos tumores y encontrar nuevas vías para detectarlos de forma temprana constituye una línea de investigación relevante.
El Proyecto HERA pretende contribuir a ese objetivo mediante el estudio de muestras de leche materna y el seguimiento de las participantes. Si la investigación consigue identificar biomarcadores fiables, podría abrir la puerta a nuevas estrategias de evaluación del riesgo y favorecer una atención más personalizada.
Sin embargo, la participación en el estudio o la donación de leche materna no sustituyen las revisiones médicas ni las pruebas diagnósticas indicadas por los profesionales sanitarios. Cualquier síntoma o cambio preocupante en el pecho debe consultarse con el equipo médico.
Córdoba impulsa una investigación con alcance nacional
El proyecto está liderado por el equipo del IMIBIC y cuenta con la participación de especialistas de distintas disciplinas. Entre sus responsables científicos se encuentran el oncólogo Juan de la Haba y la investigadora Silvia Guil, que trabajan en el estudio de los mecanismos relacionados con el cáncer de mama y su posible detección precoz.
La colaboración de las madres participantes constituye una parte esencial de la iniciativa. Gracias a sus donaciones, los investigadores disponen de material biológico con el que explorar nuevas posibilidades diagnósticas y ampliar el conocimiento sobre una enfermedad que todavía presenta importantes incógnitas.
El siguiente reto consiste en transformar los resultados de laboratorio en evidencias científicas sólidas que permitan comprobar si es posible desarrollar un test útil, fiable y aplicable en el futuro.
El Proyecto HERA aspira a que unas pocas gotas de leche materna puedan ayudar algún día a anticipar el riesgo de cáncer de mama posparto. Por ahora, el avance se encuentra en el terreno de la investigación, pero la recogida de muestras y el seguimiento de las participantes representan pasos importantes para explorar nuevas herramientas de detección precoz.