lunes, 2 de noviembre de 2026
Cargando...
Cargando...
Cargando...
Cargando...
Cargando...
Cargando...
Cargando...

Los organizadores de la acampada de Sol abandonan la protesta para preparar la huelga general del 11 de noviembre

Los organizadores de la acampada de Sol abandonan la protesta para preparar la huelga general del 11 de noviembre
La acampada de Sol abandona la protesta para preparar la huelga del 11N
Tiempo de lectura: 6 min
Suscríbete a EdirectoTv para escuchar este artículo. ¡Es gratis!
  • Las principales comisiones de Acampada 26S han anunciado que se trasladarán progresivamente a los barrios para continuar su movilización por el derecho a la vivienda.
  • La salida se produce después de las advertencias de la Delegación del Gobierno, aunque parte de los acampados no quiere abandonar la plaza.

 

La acampada instalada en la Puerta del Sol de Madrid desde el pasado 26 de septiembre entra en una nueva fase. La mayoría de las comisiones que han sostenido durante más de un mes esta protesta por el derecho a la vivienda ha anunciado que abandona progresivamente la plaza para trasladar su actividad a los barrios y organizarse como un movimiento social más amplio, con la vista puesta en la huelga general convocada para el próximo 11 de noviembre.

La decisión ha sido comunicada por el movimiento Acampada 26S, que considera que ha llegado el momento de cambiar la forma de movilización. Sus integrantes aseguran que no dan por terminadas sus reivindicaciones, sino que pretenden continuar trabajando desde otros espacios y reforzar su organización de cara a las próximas semanas.

En un comunicado, los participantes explican que comienzan una «mudanza a los barrios» para convertirse en un movimiento social y de clase trabajadora, bajo el nombre de Movimiento 26S. El objetivo inmediato es preparar la huelga general del 11 de noviembre y mantener activas las redes de apoyo y organización surgidas durante la acampada.

El anuncio llega después de más de 35 días de presencia continuada en uno de los espacios más emblemáticos de la capital. La protesta comenzó el 26 de septiembre y fue creciendo alrededor de las reivindicaciones relacionadas con el acceso a la vivienda, los desahucios y las condiciones de vida de los inquilinos.

La Delegación del Gobierno había advertido de que podía poner fin a la concentración

La retirada de buena parte de los organizadores se produce después de que la Delegación del Gobierno en Madrid enviara dos comunicaciones a los responsables de la acampada. En la primera, remitida el lunes, trasladó a la comisión de asesoría legal que «podría resultar legítimo ponerle fin» a la concentración, al considerar que su finalidad reivindicativa ya se había desarrollado y que la protesta estaba evolucionando hacia una ocupación de carácter permanente.

Posteriormente, el organismo remitió un segundo escrito en el que instaba a los acampados a adoptar las medidas necesarias para desmontar las instalaciones a la mayor brevedad.

Estas advertencias han influido en el debate interno sobre la continuidad de la protesta. Según las informaciones publicadas sobre la decisión, alrededor de 600 personas habían abandonado ya el asentamiento desde que se conocieron las comunicaciones de la Delegación, aunque la salida se está desarrollando de forma progresiva y con dificultades para desmontar toda la infraestructura.

Desde la organización han insistido en que la decisión no ha sido impuesta por ningún órgano de Gobierno. En su comunicado, el Movimiento 26S sostiene que responde a una percepción compartida entre sus integrantes y al convencimiento de que la movilización puede continuar desde otros espacios.

La acampada no ha desaparecido por completo y persisten las diferencias internas

Pese al anuncio de los organizadores, la Puerta del Sol no ha quedado completamente despejada. La retirada afecta principalmente a las comisiones que han sostenido la actividad de la acampada, pero todavía permanecen personas en la plaza y no existe un acuerdo unánime sobre cómo debe concluir la protesta.

Entre quienes continúan allí hay participantes que no pertenecen a las organizaciones o comisiones que han decidido marcharse y que no quieren abandonar el asentamiento. Esta situación ha generado tensiones entre quienes consideran que ha llegado el momento de trasladar la movilización y quienes defienden mantener la presencia física en Sol.

La salida tampoco se está produciendo de manera inmediata. Los integrantes de las comisiones han explicado que pretenden marcharse poco a poco, mientras que el desmontaje de tiendas y estructuras avanza a un ritmo lento.

La continuidad de algunas personas y colectivos demuestra que el final de la acampada como estructura organizada no equivale necesariamente a la desaparición de todas las reivindicaciones ni de la presencia de manifestantes en la plaza. También permanece la asociación constituida por personas sin hogar, según las informaciones difundidas sobre la situación del asentamiento.

El Movimiento 26S reivindica los resultados de la protesta

En su comunicado, los organizadores hacen balance de lo que consideran los principales logros de estas semanas. Entre ellos mencionan la convocatoria de elecciones anticipadas, la aprobación de dos reales decretos relacionados con la vivienda y haber conseguido situar en el debate público las dificultades de acceso a una vivienda y las condiciones de la clase trabajadora.

Estas afirmaciones forman parte de la valoración que hace el propio movimiento sobre el impacto de la acampada. La protesta estuvo vinculada desde sus inicios a la reivindicación de medidas frente a los problemas de vivienda y, en particular, a la situación de Maricarmen Abascal, una vecina del distrito madrileño de Retiro que fue desahuciada de la vivienda en la que había residido durante décadas y falleció semanas después.

El asentamiento comenzó después de una movilización por el derecho a la vivienda celebrada el 26 de septiembre. En los primeros momentos, el Sindicato de Inquilinas de Madrid participó en la instalación de las tiendas que dieron origen a la acampada.

Uno de los objetivos de los participantes era impulsar los denominados decretos Maricarmen. Las iniciativas llegaron a ser sometidas a votación en el Congreso, pero finalmente no salieron adelante. Pese a ello, los organizadores consideran que la protesta contribuyó a mantener la cuestión de la vivienda en el centro de la discusión política.

La huelga del 11 de noviembre marca la nueva etapa

La siguiente prioridad del Movimiento 26S será preparar la huelga general del 11 de noviembre. La intención anunciada es trasladar la actividad a los barrios, ampliar las redes de apoyo y mantener la movilización más allá de la presencia física en la Puerta del Sol.

Los organizadores sostienen que las relaciones y las formas de cooperación construidas durante estas semanas seguirán funcionando, aunque adopten una estructura diferente. De esta manera, pretenden que el movimiento no dependa exclusivamente de mantener un campamento en el centro de Madrid.

El cambio de estrategia coincide con un momento de tensión en la capital por las alertas ante posibles altercados vinculados a nuevas convocatorias de la plataforma Blocus. Los acampados han expresado preocupación por la posibilidad de disturbios y saqueos, aunque esta circunstancia no debe confundirse con el motivo principal que han comunicado para su retirada: reorganizar el movimiento y preparar la huelga general.

La salida de las principales comisiones marca, por tanto, el final de una etapa de la Acampada 26S, pero no necesariamente el de la movilización que la impulsó. La incógnita inmediata es cuánto tardará en completarse el desmontaje y qué ocurrirá con las personas que todavía permanecen en Sol y no comparten la decisión de abandonar la plaza.

está relacionado

lo más leído

Acaba de publicarse:

Los organizadores de la acampada de Sol abandonan la protesta para preparar la huelga general del 11 de noviembre