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Los investigadores han detectado convocatorias en 11 comunidades autónomas y mensajes que hablan de asaltar comercios y utilizar vehículos para reventar escaparates; los Mossos rastrean los canales digitales con autorización judicial.
Las fuerzas de seguridad mantienen la vigilancia ante posibles disturbios y saqueos relacionados con convocatorias difundidas en redes sociales para los próximos días. Un análisis de la empresa de inteligencia digital Golden Owl ha detectado actividad vinculada a la marca Blocus en 18 localidades de 11 comunidades autónomas, con nuevos llamamientos para el 31 de octubre, coincidiendo con Halloween, y otras convocatorias previstas en noviembre.
Los mensajes investigados incluyen referencias a robos coordinados, ataques a establecimientos comerciales y acciones violentas contra tiendas de productos de lujo. Entre las amenazas recogidas figura la idea de utilizar un coche para estamparlo contra un establecimiento de Rolex. Los investigadores también han detectado conversaciones sobre adelantar algunas acciones al 30 de octubre y sobre la elección de comercios con productos de elevado valor.
La alerta llega después de los graves disturbios registrados en Barcelona el pasado 24 de octubre, que se saldaron con numerosos detenidos y destrozos en comercios y mobiliario urbano. Las autoridades tratan ahora de identificar a los responsables de las convocatorias y prevenir nuevos episodios de violencia.
Blocus, una red de cuentas y grupos privados
Según el análisis de Golden Owl publicado por EL PAÍS, Blocus no funciona como una organización convencional con una estructura pública y portavoces identificados. Se trataría de una marca utilizada por diferentes cuentas y grupos digitales para captar participantes, difundir convocatorias y coordinar acciones.
El sistema comienza con publicaciones en plataformas abiertas, especialmente TikTok. A través de códigos QR, mensajes directos y enlaces privados, los usuarios son dirigidos a grupos cerrados de Telegram y WhatsApp, donde se difunden instrucciones y se organizan desplazamientos.
En esas conversaciones se han encontrado mensajes sobre vestimenta, coordinación entre participantes y selección de establecimientos. También aparecen referencias a herramientas para romper escaparates y recomendaciones relacionadas con la actuación policial.
Los analistas describen una estructura que permite crear nuevas cuentas cuando otras son eliminadas o bloqueadas. Según el informe, tras los primeros intentos de movilización en Madrid, la actividad se trasladó a Barcelona y se intensificó antes de los disturbios del 24 de octubre.
Los investigadores advierten de que el cambio constante de cuentas y canales dificulta seguir la actividad y determinar quién se encuentra detrás de las convocatorias.
La amenaza de utilizar un coche contra una tienda Rolex
Uno de los mensajes que ha llamado la atención de los investigadores hace referencia a la posibilidad de utilizar un vehículo para estamparlo contra una tienda de Rolex. La información de Informativos Telecinco recoge esta amenaza en el contexto de los llamamientos que circulan para la noche de Halloween.
Los mensajes analizados también señalan establecimientos de otras marcas de lujo, entre ellas Louis Vuitton, Balenciaga y Hermès, especialmente en zonas comerciales de Barcelona. En otras conversaciones se mencionan tiendas de electrónica y comercios donde podrían encontrarse teléfonos móviles y otros productos de alto valor.
Estas referencias forman parte de las comunicaciones investigadas y no significan que todos los establecimientos mencionados vayan a ser atacados. Las fuerzas de seguridad deben evaluar la credibilidad de cada amenaza y determinar si existen planes concretos para llevarla a cabo.
La difusión de mensajes de este tipo ha generado preocupación entre los comerciantes, algunos de los cuales estudian medidas preventivas para proteger sus escaparates y mercancías.
Halloween, la próxima fecha bajo vigilancia
La convocatoria del 31 de octubre es uno de los principales motivos de preocupación. Según los investigadores, los promotores de estas acciones estarían aprovechando la celebración de Halloween para facilitar que los participantes acudan con ropa oscura, capuchas o disfraces que dificulten su identificación.
El análisis de Golden Owl sitúa indicios de actividad en 18 localidades de 11 comunidades autónomas. La intensidad de las señales, sin embargo, no es idéntica en todas ellas: algunas corresponden a convocatorias con fecha concreta y otras a cuentas o grupos regionales que utilizan la marca Blocus.
La información difundida por Telecinco apunta a que entre las localidades bajo vigilancia figura Marbella. El informe publicado por EL PAÍS también identifica nuevas convocatorias para el 2 de noviembre en Terrassa y para el 30 de noviembre en doce ciudades españolas.
Los investigadores advierten de que el calendario puede cambiar y de que algunas acciones podrían adelantarse. En los grupos analizados se ha debatido la posibilidad de realizar movimientos el 30 de octubre, aunque la existencia de esos mensajes no confirma que finalmente se produzcan los ataques anunciados.
La referencia al Black Friday requiere una precisión: la fecha oficial de esta campaña comercial en España en 2026 es el viernes 27 de noviembre. Los mensajes investigados y las posibles convocatorias de finales de octubre deben distinguirse de esa jornada comercial.
Los Mossos rastrean los canales con autorización judicial
La policía catalana ha conseguido autorización judicial para monitorizar en tiempo real determinados canales vinculados a estas convocatorias, según la información de Telecinco. La vigilancia pretende identificar nuevos llamamientos, reconstruir las conexiones entre cuentas y detectar posibles preparativos de acciones violentas.
El seguimiento de los grupos digitales resulta especialmente complejo porque los administradores pueden eliminar mensajes, cerrar canales o trasladar la actividad a otros espacios privados. Según los analistas, tras las primeras actuaciones policiales se han cerrado varios grupos de Telegram, mientras otros han reaparecido con nuevas cuentas.
El sindicato policial USPAC ha defendido la necesidad de actuar con rapidez para que los investigadores puedan seguir las comunicaciones y anticiparse a posibles incidentes.
Además de la investigación policial, los expertos consultados señalan la importancia de que las plataformas digitales retiren los contenidos que incitan a cometer delitos y colaboren con las autoridades dentro del marco legal.
El antecedente de los disturbios de Barcelona
La preocupación actual está relacionada con los altercados ocurridos en Barcelona el 24 de octubre. Según la información publicada por EL PAÍS, aquellos disturbios dejaron 130 detenidos y cuantiosos daños en comercios y mobiliario urbano.
El análisis de Golden Owl sitúa la expansión de la marca Blocus en las semanas anteriores a esos incidentes. Las cuentas difundían mensajes que se presentaban en ocasiones como convocatorias sociales o estudiantiles, pero que después conducían a grupos privados donde se compartían instrucciones para organizar acciones y cometer robos.
Tras los sucesos de Barcelona, los investigadores detectaron nuevas convocatorias y un aumento de la actividad digital. También han advertido de la circulación de mensajes que reclaman represalias violentas contra inmigrantes o contra personas vinculadas a los disturbios, lo que podría provocar nuevos enfrentamientos.
Los autores del informe subrayan, no obstante, que los datos disponibles no demuestran que exista una dirección extranjera detrás de los hechos y que todavía no se ha establecido la identidad real de los principales responsables.
Los comerciantes refuerzan la prevención
Ante la incertidumbre, algunos comercios de Madrid y Barcelona han comenzado a proteger sus escaparates y a valorar medidas adicionales de seguridad. El temor se concentra especialmente en las zonas comerciales con establecimientos de lujo y tiendas que venden productos fáciles de sustraer y revender.
La prevención puede incluir la revisión de los sistemas de alarma y videovigilancia, la coordinación con los responsables de seguridad y la comunicación de cualquier amenaza concreta a la Policía. Las medidas adoptadas dependerán de la evaluación de riesgos de cada establecimiento.
Las autoridades, por su parte, deberán determinar qué convocatorias representan una amenaza creíble y qué recursos son necesarios para prevenir posibles incidentes sin tratar como hechos consumados los mensajes difundidos en internet.
La vigilancia continuará durante los próximos días, con especial atención a Halloween y a las convocatorias posteriores que han aparecido en los canales analizados.
Por ahora, la existencia de mensajes que promueven saqueos y ataques está documentada en el informe citado por los medios, pero no implica que todos los incidentes anunciados vayan a producirse. La prioridad de los investigadores es identificar a quienes los organizan, verificar el alcance real de las amenazas y evitar que las convocatorias terminen en nuevos episodios de violencia.