- El aviso de bomba recibido en un avión de Ryanair procedente de Mánchester ha obligado a activar un amplio dispositivo de seguridad en el aeropuerto de Murcia-Corvera durante la mañana de este martes.
- Los 114 pasajeros y los siete tripulantes fueron evacuados y sometidos a controles policiales mientras los especialistas de la Guardia Civil inspeccionaban la aeronave. Finalmente, los TEDAX descartaron la presencia de explosivos y la emergencia quedó desactivada.
El vuelo, que cubría la ruta entre Mánchester (Reino Unido) y el Aeropuerto Internacional de la Región de Murcia, aterrizó dentro del horario previsto, alrededor de las 10:30 horas. Tras recibirse la alerta, se activaron los protocolos de seguridad establecidos para este tipo de situaciones.
Los pasajeros y la tripulación desembarcaron y fueron trasladados a una zona aislada para someterse a los controles correspondientes. Mientras tanto, agentes de la Guardia Civil y especialistas en desactivación de explosivos comenzaron a revisar el avión para comprobar si podía haber algún artefacto en su interior.
Despliegue de Policía, Guardia Civil y servicios de emergencia
La alerta movilizó a efectivos de la Policía Nacional, la Guardia Civil, bomberos y personal sanitario del servicio de emergencias 112. También se constituyó un comité de crisis en el aeropuerto para coordinar la intervención y garantizar la seguridad de los viajeros y del personal.
Los especialistas TEDAX de la Guardia Civil, desplazados desde Alicante, inspeccionaron la aeronave. El dispositivo incluyó también la participación de perros detectores de explosivos, según la información difundida durante la intervención.
La situación obligó a alterar temporalmente la actividad aeroportuaria. Algunos vuelos sufrieron retrasos y las operaciones quedaron condicionadas mientras se desarrollaban las comprobaciones de seguridad.
La Guardia Civil descarta la presencia de explosivos
El delegado del Gobierno en la Región de Murcia, Francisco Lucas, confirmó que la inspección de la aeronave había concluido sin encontrar ningún tipo de explosivo.
Tras descartarse la amenaza, la emergencia quedó desactivada y Aena comunicó que el aeropuerto podía recuperar su actividad con normalidad.
El aviso, por tanto, terminó siendo una falsa alarma. No obstante, la activación de los protocolos permitió revisar el avión y comprobar que no existía peligro para los pasajeros ni para la tripulación.
La alerta se produce en una jornada con otras amenazas a vuelos europeos
El incidente de Murcia se produjo el mismo día en que se conocieron otras amenazas de bomba que afectaron a vuelos comerciales en distintos puntos de Europa, entre ellos Polonia y Bulgaria.
La coincidencia de varias alertas durante una misma jornada ha obligado a activar medidas de seguridad en diferentes aeropuertos, aunque por el momento no se ha confirmado que los avisos estén relacionados entre sí.
En el caso del vuelo de Ryanair procedente de Mánchester, la inspección de la Guardia Civil permitió descartar la presencia de explosivos y recuperar progresivamente la normalidad en el aeropuerto murciano.