lunes, 2 de noviembre de 2026
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Un ciberataque dispara hasta los 50 grados las neveras de supermercados europeos y provoca pérdidas millonarias

Un ciberataque dispara hasta los 50 grados las neveras de supermercados europeos y provoca pérdidas millonarias
Ciberataque a supermercados las neveras alcanzan los 50 grados
Tiempo de lectura: 6 min
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  • Decenas de supermercados de Bélgica y Suecia han sufrido un ataque informático que permitió manipular a distancia sus sistemas de refrigeración y elevar la temperatura de frigoríficos y congeladores.

  • Algunas instalaciones alcanzaron los 50 grados, lo que obligó a retirar alimentos y provocó importantes pérdidas económicas. También se han comunicado incidencias en otros países europeos.

Una nueva oleada de ciberataques contra supermercados europeos ha puesto en alerta al sector de la distribución alimentaria. Durante la madrugada del domingo al lunes, los sistemas de refrigeración de numerosos establecimientos de Bélgica y Suecia fueron manipulados de forma remota, provocando una subida repentina de las temperaturas y la pérdida de productos frescos y congelados.

El incidente afectó a distintas cadenas de supermercados, entre ellas Delhaize, Carrefour, Spar, ICA y Coop. Los atacantes habrían conseguido acceder a los sistemas que controlan las instalaciones frigoríficas y activar funciones de descongelación, impidiendo que los equipos mantuvieran las temperaturas necesarias para conservar los alimentos.

En algunos establecimientos suecos se registraron temperaturas de hasta 50 grados centígrados. En Bélgica, varios comercios comunicaron subidas hasta aproximadamente 15 grados, suficientes para comprometer la conservación de numerosos productos.

Al menos 40 supermercados Delhaize afectados en Bélgica

Uno de los grupos más perjudicados ha sido la cadena belga Delhaize, que confirmó un incidente informático que afectó a alrededor de 40 establecimientos.

La compañía tuvo que poner en marcha medidas para mantener la actividad de sus tiendas y limitar las consecuencias sobre los productos refrigerados y congelados. Carrefour Bélgica también comunicó problemas en 15 supermercados, mientras que Spar registró incidencias en cinco establecimientos.

Otros negocios del sector alimentario también se vieron afectados. En algunos casos, los responsables tuvieron que movilizar técnicos durante la madrugada para intentar recuperar el funcionamiento de las instalaciones y evitar que se perdiera toda la mercancía.

La situación fue especialmente complicada para los establecimientos que no pudieron trasladar a tiempo los alimentos a otros sistemas de refrigeración. Cuando se rompe la cadena de frío, determinados productos dejan de ser aptos para su comercialización y deben retirarse para evitar riesgos para los consumidores.

Las temperaturas llegaron a los 50 grados en Suecia

Suecia también registró problemas en algunas de las principales cadenas de distribución del país. ICA confirmó que varias de sus tiendas habían sufrido alteraciones en los sistemas de refrigeración, aunque inicialmente no precisó el número total de establecimientos afectados.

La cadena Coop comunicó incidencias en seis tiendas. En uno de los supermercados de ICA situado en Sjöbo, en el sur del país, los sistemas de refrigeración y congelación llegaron a registrar temperaturas de hasta 50 grados.

Los responsables de los establecimientos se encontraron con cámaras y congeladores que habían dejado de funcionar correctamente y con mercancía que ya no podía conservarse en condiciones adecuadas.

El problema obligó a los trabajadores a retirar alimentos y a evaluar qué productos podían salvarse. En algunos establecimientos se intentó trasladar parte de la mercancía a camiones frigoríficos para reducir las pérdidas.

Un ataque que también alcanza a otros países europeos

Los incidentes no se han limitado a Bélgica y Suecia. También se han comunicado problemas en establecimientos de Luxemburgo, Irlanda y Estonia, lo que apunta a una incidencia de alcance europeo.

En Irlanda, la cadena SuperValu informó de problemas en 13 de sus tiendas. En Estonia, una empresa especializada en tecnología de refrigeración comunicó que los atacantes habían accedido a un ordenador que controlaba los sistemas frigoríficos y habían elevado la temperatura hasta los 50 grados.

En este último caso, el problema pudo solucionarse en pocos minutos y no se comunicaron daños importantes. La cadena Selver confirmó que uno de sus establecimientos se había visto afectado.

La extensión geográfica de los incidentes ha aumentado la preocupación sobre la seguridad de los sistemas tecnológicos que controlan instalaciones esenciales para el funcionamiento cotidiano de los supermercados.

Cómo consiguieron manipular las neveras

El método utilizado habría consistido en acceder a los sistemas informáticos que permiten controlar a distancia los equipos de refrigeración. Estos dispositivos se utilizan habitualmente para supervisar temperaturas, recibir alertas y realizar tareas de mantenimiento sin necesidad de que un técnico esté físicamente en cada establecimiento.

Una vez dentro de esos sistemas, los atacantes habrían alterado los parámetros de funcionamiento y activado los modos de descongelación de los equipos. De esta manera, las instalaciones dejaron de mantener el frío necesario y las temperaturas comenzaron a subir.

La conexión de estos dispositivos a redes informáticas permite gestionar cientos de equipos desde sistemas centralizados, pero también puede convertirse en un punto vulnerable cuando no cuentan con las medidas de protección y las actualizaciones adecuadas.

Por el momento, no se ha identificado públicamente a los responsables de los ataques ni se ha confirmado que todos los incidentes registrados en los distintos países estén relacionados entre sí.

El precedente de Francia: cientos de supermercados afectados

El nuevo episodio recuerda a otro ciberataque registrado en Francia durante el mes de octubre, cuando cientos de supermercados sufrieron problemas similares en sus sistemas de refrigeración.

En aquella ocasión, los piratas informáticos consiguieron manipular los controles de frigoríficos y congeladores de distintas cadenas, provocando importantes pérdidas de alimentos frescos y congelados. Algunos establecimientos tuvieron que desechar grandes cantidades de mercancía y afrontar daños económicos de decenas o incluso cientos de miles de euros.

La investigación francesa apuntó a vulnerabilidades en los sistemas de control utilizados para gestionar los equipos frigoríficos. Los ataques también pusieron de manifiesto los riesgos de mantener dispositivos conectados a internet sin las actualizaciones y protecciones necesarias.

La repetición de un procedimiento parecido en otros países europeos ha abierto interrogantes sobre si existe una campaña coordinada o si se trata de ataques independientes que aprovechan vulnerabilidades similares.

Las autoridades investigan el alcance de los ciberataques

Los incidentes han vuelto a situar la ciberseguridad de las infraestructuras comerciales en el centro del debate. Aunque los sistemas afectados no controlan directamente el suministro eléctrico o el abastecimiento general de alimentos, sí desempeñan una función esencial para garantizar que los productos perecederos lleguen en condiciones adecuadas a los consumidores.

Las empresas afectadas trabajan para recuperar la normalidad y evaluar el volumen de mercancía perdido. Mientras tanto, las autoridades y los especialistas en ciberseguridad deberán determinar cómo se produjeron los accesos no autorizados, qué vulnerabilidades fueron aprovechadas y si existe una conexión entre los ataques registrados en los distintos países.

Por ahora, no hay indicios de que estos incidentes hayan puesto en peligro el abastecimiento general de alimentos en Europa, aunque sí han provocado pérdidas y alteraciones importantes en numerosos establecimientos.

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