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El siniestro dejó 87 personas atendidas y obligó a desplegar un amplio operativo de rescate en una carretera del Montseny.
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El conductor dio negativo en las pruebas de alcohol y drogas y la investigación trata de determinar cuántos viajeros iban de pie cuando el vehículo cayó por un terraplén.
Los Mossos d'Esquadra investigan si el autobús siniestrado en Fogars de Montclús, en la provincia de Barcelona, circulaba con más pasajeros de pie de los permitidos cuando se salió de la carretera y cayó por un terraplén. El accidente, ocurrido el domingo 25 de octubre en la carretera BV-5114, dejó 87 personas atendidas por los servicios sanitarios, varias de ellas con heridas graves, y movilizó a numerosos efectivos de emergencias.
El vehículo, perteneciente a la compañía Sagalés, realizaba un servicio de transporte de viajeros en el entorno del parque natural del Montseny. Por causas que todavía deben esclarecerse, el autobús terminó precipitándose por un desnivel de alrededor de veinte metros, según las primeras informaciones del siniestro.
La investigación policial se centra ahora en reconstruir las circunstancias del accidente, determinar la ocupación exacta del autocar y comprobar la distribución de los pasajeros en el momento de la caída. El vehículo disponía de 65 plazas de asiento homologadas, pero los investigadores todavía deben concretar cuántas personas viajaban en total y cuántas lo hacían de pie.
El conductor fue sometido a pruebas de alcohol y drogas, con resultado negativo en ambos casos. Este resultado descarta, según las comprobaciones realizadas, que condujera bajo los efectos de esas sustancias, aunque no determina por sí solo qué provocó el accidente.
Los investigadores analizan la ocupación del autobús
La Unidad de Investigación y Transporte del Área Regional de Tráfico de los Mossos d'Esquadra se ha encargado de las pesquisas para esclarecer el siniestro. Uno de los principales objetivos es establecer cuántas personas viajaban en el autobús y si se respetaban las condiciones de ocupación aplicables a ese tipo de servicio.
El autocar realizaba un trayecto de subida que conectaba un camping de la zona con Santa Fe del Montseny. Al tratarse de un servicio que recogía pasajeros en diferentes paradas, el número exacto de ocupantes no estaba registrado previamente en un único recuento, según la información publicada por RTVE.
La diferencia entre las plazas sentadas y el número total de viajeros resulta relevante para la investigación. Los agentes deberán determinar si la ocupación se ajustaba a la homologación del vehículo y a la normativa aplicable, además de analizar si la presencia de pasajeros de pie pudo influir en las consecuencias del accidente.
Por el momento, no se ha establecido que una posible sobreocupación fuera la causa directa de la salida de la vía. La investigación debe examinar también las circunstancias de la circulación, las características de la carretera y el desarrollo de los momentos previos al siniestro.
Un accidente en una carretera estrecha y con curvas
El accidente se produjo en la carretera BV-5114, en el término municipal de Fogars de Montclús, en una zona montañosa del entorno del Montseny. La vía presenta tramos estrechos y curvas pronunciadas, unas características que han cobrado relevancia en el debate abierto tras el siniestro.
El autobús acabó cayendo por un terraplén de gran desnivel, lo que complicó las labores de rescate. Algunos pasajeros pudieron salir del vehículo por sus propios medios y subir hasta la carretera, mientras que otros necesitaron ayuda de los equipos de emergencia.
La caída provocó lesiones de diversa consideración entre los ocupantes. Los servicios sanitarios atendieron a 87 personas y trasladaron a los heridos a diferentes hospitales catalanes.
La magnitud del accidente obligó a movilizar ambulancias, helicópteros medicalizados y dotaciones de bomberos, incluidos equipos especializados en rescate de montaña. La zona de intervención presentaba dificultades de acceso y un terreno que requería precaución para evitar riesgos adicionales durante las tareas de búsqueda y extracción.
El balance sanitario evoluciona durante las horas posteriores
El número de heridos y su estado clínico fueron actualizándose a medida que avanzaban las labores de asistencia y las evaluaciones hospitalarias.
En los primeros balances se informó de decenas de heridos, incluidos varios pacientes graves. Durante la mañana del lunes, las autoridades sanitarias comunicaron que 87 personas habían recibido atención médica y que una parte de ellas permanecía ingresada en distintos centros hospitalarios.
Según la actualización difundida por RTVE el lunes por la tarde, 29 viajeros continuaban hospitalizados, 12 de ellos en estado grave. El resto de los afectados había recibido atención por lesiones de menor consideración o había podido abandonar los centros sanitarios.
Entre los hospitales que recibieron heridos se encontraban el Hospital de Granollers, el Hospital Universitario Josep Trueta de Girona y el Hospital Vall d'Hebron de Barcelona.
La gravedad de algunas lesiones hizo necesaria la atención especializada y, en determinados casos, intervenciones médicas urgentes. Los equipos sanitarios continuaron siguiendo la evolución de los pacientes ingresados.
Las cifras pueden variar a medida que se producen nuevas altas o cambian los pronósticos médicos. Por eso, el balance de personas hospitalizadas debe diferenciarse del total de afectados atendidos desde el momento del accidente.
Los bomberos rastrean la zona antes de retirar el vehículo
Además de atender a los heridos, los equipos de emergencia desplegaron un dispositivo para comprobar que no hubiera pasajeros desaparecidos, atrapados o desplazados fuera del autobús durante la caída.
Los bomberos ampliaron el área de búsqueda y utilizaron drones con cámaras térmicas y perros adiestrados para inspeccionar el terreno y la vegetación alrededor del vehículo. En las labores participaron especialistas en rescate de montaña, que examinaron las zonas de acceso más complicado.
La búsqueda resultaba especialmente importante porque el autocar había caído por un desnivel y algunos ocupantes habían tenido que salir por sus propios medios. Los equipos necesitaban confirmar que todos los viajeros estaban localizados antes de dar por concluida esa fase del operativo.
La retirada del autobús requirió la intervención de grúas de gran tonelaje y la preparación de la estructura para evitar movimientos durante la maniobra. Finalmente, los bomberos consiguieron extraer el vehículo y descartaron que hubiera más víctimas sin localizar.
La recuperación del autocar permitirá que los investigadores puedan realizar las comprobaciones técnicas que consideren necesarias para reconstruir el accidente.
Cataluña abre el debate sobre los pasajeros que viajan de pie
El siniestro también ha reabierto la discusión sobre las condiciones en las que se permite viajar de pie en determinados autobuses interurbanos.
La consellera de Interior de la Generalitat, Núria Parlon, planteó estudiar cambios en la regulación para limitar o prohibir que los pasajeros viajen de pie en trayectos de montaña especialmente peligrosos. La propuesta parte de la necesidad de revisar las condiciones de seguridad en rutas que discurren por carreteras estrechas y con curvas.
La normativa permite que determinados autobuses interurbanos transporten pasajeros de pie, siempre que se cumplan los requisitos aplicables al vehículo y al servicio. Por ello, la cuestión que se plantea tras el accidente no consiste únicamente en conocer el número total de viajeros, sino también en comprobar si la ocupación se ajustaba a las condiciones autorizadas.
Un posible cambio normativo tendría consecuencias para la organización del transporte en zonas de alta demanda turística. Para mantener la capacidad del servicio sin pasajeros de pie podría ser necesario aumentar las frecuencias o disponer de más vehículos, una cuestión que también ha aparecido en el debate posterior al accidente.
En cualquier caso, las decisiones sobre una eventual reforma deberán abordarse por las administraciones competentes y teniendo en cuenta los datos técnicos que se obtengan de la investigación.
La investigación continúa abierta
Los Mossos d'Esquadra continúan trabajando para esclarecer las causas del accidente y determinar si se produjo alguna infracción relacionada con la ocupación del autobús o con otras circunstancias de la circulación.
El resultado negativo de las pruebas de alcohol y drogas al conductor constituye uno de los datos confirmados, pero no cierra la investigación. Los agentes deberán contrastar los testimonios, las condiciones del vehículo y las pruebas que puedan ayudar a reconstruir cómo se produjo la salida de la carretera.
Mientras tanto, los servicios de emergencia han concluido la búsqueda de posibles víctimas adicionales y el autobús ha sido retirado del lugar del siniestro. La atención se centra ahora en la recuperación de los heridos y en el esclarecimiento de los hechos.
El accidente ha dejado decenas de personas afectadas y ha abierto una discusión sobre la seguridad del transporte colectivo en carreteras de montaña. La investigación deberá determinar qué ocurrió antes de la caída y si la ocupación del vehículo tuvo alguna relación con las consecuencias del siniestro.