El recibo regulado sube un 7,2% en un mes y alcanza su nivel más elevado desde octubre de 2022. El encarecimiento del gas, la menor producción renovable y la incertidumbre internacional presionan los precios.
La electricidad cierra octubre de 2026 con uno de los mayores encarecimientos de los últimos años. El precio medio del mercado mayorista español ha alcanzado los 166,65 euros por megavatio hora (MWh), su nivel mensual más alto desde octubre de 2022. Esta subida ya se está trasladando a los hogares y ha elevado la factura regulada hasta superar los 92 euros de media.
El incremento supone un nuevo golpe para la economía doméstica, especialmente para las familias acogidas a la tarifa regulada, conocida como Precio Voluntario para el Pequeño Consumidor (PVPC). Según los datos publicados este 30 de octubre, el recibo medio de un hogar con una potencia contratada de 4,6 kilovatios y un consumo mensual de 202 kilovatios hora se sitúa en 92 euros, frente a los 86 euros registrados en septiembre.
La diferencia representa una subida aproximada del 7,2% en apenas un mes. Además, el importe medio de la factura regulada acumula un encarecimiento del 28% durante el último año.
El precio mayorista alcanza máximos desde 2022
El mercado eléctrico ha registrado durante octubre un promedio de 166,65 euros por MWh. Se trata del precio mensual más elevado desde hace cuatro años, cuando España y el resto de Europa atravesaban una etapa de fuerte tensión energética.
El mercado mayorista, también conocido como pool, constituye una referencia fundamental para la evolución del coste de la electricidad. Aunque su cotización no se traslada de manera idéntica a todas las tarifas, sus movimientos tienen repercusión directa en los consumidores vinculados al precio regulado.
En España, más de ocho millones de hogares están acogidos a esta modalidad, según los datos de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Para ellos, la evolución de los precios energéticos vuelve a convertirse en un factor importante a la hora de calcular los gastos mensuales.
El encarecimiento llega, además, en un periodo del año en el que aumenta habitualmente la demanda energética por la bajada de las temperaturas y el uso de sistemas de calefacción e iluminación.
El encarecimiento del gas dispara el coste de producir electricidad
Uno de los principales factores que explican la subida es el aumento del precio del gas natural en los mercados europeos. Esta materia prima ha pasado de cotizar en torno a los 74 euros por MWh a alcanzar los 98 euros en el plazo de un mes.
El gas tiene un papel especialmente relevante en el sistema eléctrico cuando las centrales de ciclo combinado deben incrementar su producción para cubrir la demanda. Estas instalaciones utilizan gas natural para generar electricidad y su participación puede influir de forma significativa en el precio del mercado.
Durante octubre, la menor producción fotovoltaica propia de esta época del año y la caída de la generación eólica han obligado a recurrir en mayor medida a otras fuentes de energía, entre ellas las centrales de ciclo combinado.
A esta situación se suma la inestabilidad internacional. La crisis en Oriente Medio y las restricciones en el estrecho de Ormuz han aumentado la preocupación de los mercados por el suministro energético y han contribuido a elevar la volatilidad de los precios.
La combinación de estos elementos ha provocado que la electricidad termine el mes en niveles que no se veían desde la crisis energética de 2022.
Los consumidores no tendrán una rebaja fiscal en noviembre
El incremento del precio de la electricidad coincide con un momento en el que los consumidores tampoco podrán beneficiarse de las reducciones fiscales previstas para aliviar el coste de la energía.
El Real Decreto 18/2026, aprobado en septiembre, contempla una reducción del IVA de la electricidad al 10%, frente al tipo general del 21%, y una rebaja del Impuesto Especial sobre la Electricidad al 0,5%, desde el 5,1%.
Sin embargo, estas medidas están condicionadas a la evolución de los precios y no se aplicarán a las facturas emitidas en noviembre correspondientes a los consumos de octubre.
El mecanismo establece que la reducción fiscal depende de que se produzca una subida de la electricidad en el mes anterior acompañada de un incremento superior al 15% en el Índice de Precios de Consumo (IPC). En septiembre, el aumento registrado fue del 11,4%, por debajo de ese umbral.
Por tanto, los hogares que reciban durante noviembre sus facturas con los consumos de octubre no contarán con ese alivio impositivo, pese al fuerte encarecimiento experimentado por el mercado eléctrico.
Los futuros anticipan que la electricidad seguirá cara
Las perspectivas para los próximos meses tampoco apuntan, por el momento, a una moderación inmediata de los precios. Los contratos de futuros del mercado ibérico de electricidad mantienen cotizaciones elevadas, reflejando la incertidumbre sobre la evolución del coste energético.
Las referencias para noviembre se sitúan en torno a los 197 euros por MWh. Para el primer trimestre de 2027, los contratos alcanzan los 170 euros, mientras que el precio previsto para el conjunto del próximo año se sitúa en 131 euros por MWh.
Esta última referencia supone un incremento aproximado del 70% respecto a las previsiones que se manejaban en agosto.
Los futuros no representan el precio definitivo que pagarán los consumidores ni garantizan que esas cotizaciones vayan a cumplirse. Son operaciones que permiten negociar hoy el suministro eléctrico para fechas posteriores y sirven como indicador de las expectativas del mercado.
No obstante, sus niveles muestran que los operadores siguen contemplando un escenario de costes elevados para los próximos meses.
La factura de la luz vuelve a presionar la economía familiar
La subida de octubre vuelve a situar el gasto energético entre las principales preocupaciones de los hogares. El aumento de la electricidad se suma a otros costes cotidianos y puede reducir el margen económico de las familias, especialmente durante los meses de otoño e invierno.
El impacto final dependerá de factores como el tipo de contrato, la potencia contratada, los hábitos de consumo y la tarifa elegida. Por eso, los 92 euros corresponden a un hogar de referencia con unas condiciones concretas y no representan una cantidad fija para todos los consumidores.
La evolución del gas, la disponibilidad de energía renovable y la situación geopolítica serán determinantes para conocer si el encarecimiento continúa durante noviembre y el inicio de 2027.
Por ahora, octubre termina con la electricidad en su nivel mensual más alto desde 2022 y con una factura regulada que supera los 92 euros de media. Un nuevo incremento que vuelve a poner el coste de la energía en el centro de la economía doméstica.