Un médico británico que trabajaba en la respuesta al brote de ébola en la República Democrática del Congo ha sido evacuado al Reino Unido después de dar positivo en la enfermedad. El sanitario permanece ingresado en una unidad de aislamiento de alta seguridad del Royal Free Hospital de Londres, donde recibe atención especializada. Las autoridades británicas aseguran que el riesgo para la población general es bajo.
El traslado se realizó el jueves 5 de noviembre mediante un vuelo de evacuación médica coordinado por los gobiernos británico y congoleño, junto con organizaciones sanitarias internacionales. El paciente había viajado al país africano para colaborar en la respuesta humanitaria frente al brote.
Su identidad no ha sido comunicada públicamente. Tampoco se han facilitado detalles personales sobre su estado de salud más allá de la confirmación de que está recibiendo tratamiento especializado.
Aislamiento de alta seguridad en un hospital de Londres
Tras su llegada al Reino Unido, el médico fue trasladado al Royal Free Hospital, uno de los centros británicos preparados para atender enfermedades infecciosas de alto riesgo.
La unidad cuenta con protocolos estrictos de aislamiento y equipos médicos especializados para evitar cualquier transmisión durante la atención al paciente.
La Agencia de Seguridad Sanitaria del Reino Unido (UKHSA) ha insistido en que el riesgo para la población permanece bajo. Los profesionales que participan en su tratamiento utilizan equipos de protección y siguen procedimientos específicos de prevención y control de infecciones.
Las autoridades recuerdan que el ébola no se transmite por el aire, sino mediante el contacto directo con la sangre y otros fluidos corporales de una persona infectada que presenta síntomas.
El sanitario se contagió mientras ayudaba a combatir la epidemia
El médico británico formaba parte del personal desplazado a la República Democrática del Congo para colaborar en la respuesta al brote. La exposición al virus constituye uno de los riesgos a los que se enfrentan los profesionales sanitarios y humanitarios que trabajan sobre el terreno.
La evacuación permite que el paciente reciba atención en instalaciones especializadas de su país y cerca de su entorno familiar, siguiendo un procedimiento diseñado para reducir al mínimo cualquier riesgo durante el traslado.
La Organización Mundial de la Salud ha destacado la cooperación entre las autoridades congoleñas y británicas para hacer posible la operación. Mientras tanto, en el Congo continúan las labores de vigilancia epidemiológica, seguimiento de contactos y control de posibles nuevos contagios.
Un brote de ébola que preocupa a las autoridades sanitarias internacionales
El brote que afecta a la República Democrática del Congo está provocado por el virus Bundibugyo, una especie del género Ebolavirus. Se trata de una de las variantes que pueden causar enfermedad grave y para la que las opciones de prevención y tratamiento son diferentes de las disponibles frente a otras especies del virus.
La epidemia ha superado los 10.000 casos confirmados y los 5.000 fallecimientos, según los datos comunicados por las autoridades y recogidos por organismos internacionales. La situación ha requerido la colaboración de equipos sanitarios de distintos países.
El caso del médico británico se suma a otros profesionales y personas infectadas que han sido trasladados a hospitales europeos para recibir atención especializada.
Reino Unido descarta un riesgo elevado para la población
La confirmación del contagio ha activado los protocolos sanitarios británicos, pero las autoridades insisten en que no existe motivo para considerar que la población general esté expuesta a un riesgo elevado.
El paciente permanece aislado y el personal que lo atiende cuenta con las medidas de protección necesarias. Además, los organismos sanitarios mantienen la vigilancia para identificar y controlar cualquier posible contacto de riesgo.
La evolución del médico y el seguimiento del brote en África seguirán bajo supervisión de las autoridades sanitarias internacionales.