- Un cazador ha fallecido este domingo en la localidad de San Vitores, en el municipio cántabro de Medio Cudeyo, después de recibir un disparo efectuado por un compañero de su cuadrilla.
- El suceso ocurrió al finalizar la jornada de caza, cuando el grupo estaba recogiendo las armas y los perros. La Guardia Civil investiga las circunstancias del disparo, que inicialmente apunta a un accidente.
El disparo se produjo al terminar la jornada de caza
Los primeros indicios apuntan a que uno de los integrantes de la cuadrilla estaba manipulando su arma cuando esta se disparó de forma fortuita y alcanzó a otro cazador.
En ese momento, los miembros del grupo ya habían terminado la actividad cinegética y se encontraban recogiendo el material y a los perros. El impacto alcanzó a la víctima, que falleció en el mismo lugar de los hechos.
Por ahora, no han trascendido las identidades ni las edades de los dos cazadores implicados.
La Guardia Civil recibió el aviso a las 13:40 horas
La Guardia Civil recibió una llamada a las 13:40 horas de este domingo en la que se alertaba de que había una persona herida por arma de fuego en San Vitores.
Cuando se conocieron los hechos, el hombre ya había fallecido. Los agentes han abierto diligencias para esclarecer cómo se produjo el disparo y determinar las circunstancias exactas del accidente.
La principal hipótesis inicial es que el arma se accionó accidentalmente mientras uno de los cazadores la manipulaba, aunque la investigación deberá confirmar lo sucedido.
Segundo fallecimiento de un cazador en Cantabria en pocos días
La muerte se produce apenas unos días después de otro fallecimiento durante una jornada de caza en Cantabria. El pasado jueves, 5 de noviembre, un cazador de 43 años murió en la zona del monte Ibio, en Coo, después de sufrir un posible infarto.
En aquel caso, sus compañeros avisaron a los servicios de emergencia y comenzaron las maniobras de reanimación. El equipo sanitario desplazado hasta el lugar no pudo salvarle la vida.
Se trata de dos sucesos diferentes y con circunstancias distintas, pero ambos han terminado con la muerte de participantes en actividades cinegéticas en la comunidad cántabra.