miércoles, 28 de octubre de 2026
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Estados Unidos recibe el primer millón de barriles de petróleo venezolano tras el acuerdo con Delcy Rodríguez

Estados Unidos recibe el primer millón de barriles de petróleo venezolano tras el acuerdo con Delcy Rodríguez
Estados Unidos recibe el primer cargamento de petróleo venezolano
Tiempo de lectura: 5 min
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  • El cargamento ha llegado a Texas y será comercializado por Washington para su venta a refinerías de ExxonMobil y Citgo.

  • El pacto concede a Estados Unidos acceso a parte de la producción de NABEP y abre una nueva etapa en las relaciones energéticas entre ambos países.

Estados Unidos ha recibido en Texas el primer cargamento de petróleo venezolano procedente del acuerdo energético alcanzado entre la Administración de Donald Trump y la empresa North American Blue Energy Partners (NABEP). El envío, compuesto por un millón de barriles de crudo transportados en dos buques, supone el inicio de las entregas vinculadas a un pacto que concede a Washington acceso preferente a una parte de la producción de la compañía.

El petróleo será comercializado por el Gobierno estadounidense para su venta a refinerías operadas por ExxonMobil y Citgo. La llegada del cargamento se produjo el martes 27 de octubre en el puerto de Corpus Christi, en Texas, donde Trump y el secretario de Estado, Marco Rubio, acudieron para presenciar la operación durante un acto público.

El presidente estadounidense ha presentado el envío como un logro de su política energética y ha asegurado que el incremento de la oferta contribuirá a reducir el precio de los combustibles. Sin embargo, el efecto final sobre el coste de la gasolina dependerá de factores como la evolución del mercado internacional, los costes de refino y distribución y la demanda.

Qué incluye el acuerdo petrolero entre Estados Unidos y Venezuela

El pacto anunciado en agosto entre Washington, el Gobierno interino venezolano encabezado por Delcy Rodríguez y NABEP establece que Estados Unidos podrá adquirir el 20% de la producción de la compañía a precio de coste, sin margen comercial. Además, contempla una participación del 35% en la empresa matriz de la petrolera.

NABEP cuenta con derechos para desarrollar 17 campos petroleros en Venezuela, que albergarían unos 65.000 millones de barriles de crudo, una cantidad equivalente aproximadamente a una quinta parte de las reservas del país, según las estimaciones difundidas sobre el acuerdo.

La compañía, dirigida por el empresario venezolano Alejandro Betancourt, mantiene el control operativo de sus actividades y asegura que ha aumentado considerablemente su producción durante los últimos dos años. A fecha de 19 de octubre, la empresa situaba su producción total en 223.509 barriles diarios.

El objetivo declarado de NABEP es seguir ampliando su capacidad extractiva y superar el millón de barriles diarios a corto plazo. Si logra ese crecimiento, el acuerdo podría adquirir una mayor relevancia para el suministro energético estadounidense, aunque alcanzar esa cifra dependerá de las inversiones, la capacidad productiva y las condiciones operativas de los yacimientos.

Trump promete una bajada de la gasolina

Durante su visita a Texas, Trump defendió que el petróleo venezolano permitirá aumentar la oferta disponible en Estados Unidos y abaratar los combustibles. El mandatario aseguró ante sus seguidores que los precios de la gasolina y el diésel bajarán próximamente.

La promesa llega en un contexto de encarecimiento de los carburantes. La gasolina registraba una media de 4,27 dólares por galón el martes 27 de octubre, frente a los 2,98 dólares que costaba al comienzo del conflicto con Irán, según los datos de la asociación automovilística estadounidense AAA.

La llegada de un cargamento de un millón de barriles, no obstante, no garantiza por sí sola una reducción inmediata de los precios en las estaciones de servicio. El coste que pagan los consumidores está condicionado por el precio del crudo, la capacidad de las refinerías, los márgenes comerciales, los impuestos y la situación geopolítica.

Por ello, el impacto económico del acuerdo deberá evaluarse a medida que aumenten los envíos y se conozcan las condiciones de comercialización del petróleo.

Una operación que busca acelerar el suministro energético

Uno de los argumentos de NABEP para defender el acuerdo es la rapidez del transporte. Su director ejecutivo, Alejandro Betancourt, ha señalado que el cargamento llegó a Texas en poco más de una semana, mientras que los envíos procedentes de Oriente Medio pueden tardar más de un mes.

La proximidad geográfica de Venezuela respecto a Estados Unidos puede facilitar las entregas y reducir los tiempos de transporte. El acuerdo también ofrece a Washington una vía adicional de abastecimiento en un escenario internacional marcado por la incertidumbre energética.

La compañía ha afirmado que el primer envío irá seguido de nuevas entregas. Si el volumen de producción y las operaciones logísticas aumentan, el flujo de crudo venezolano podría ganar peso en el suministro de las refinerías estadounidenses.

Venezuela abre una nueva etapa en sus relaciones con Washington

El acuerdo representa un cambio significativo en las relaciones energéticas entre Estados Unidos y Venezuela. La operación se produce después de la captura y destitución de Nicolás Maduro en enero de 2026 por fuerzas estadounidenses y del establecimiento de una nueva etapa de cooperación con el Gobierno interino de Delcy Rodríguez.

Ambas administraciones han presentado el pacto como una oportunidad para impulsar la producción petrolera y atraer inversiones. Sin embargo, siguen existiendo interrogantes sobre sus condiciones económicas, su alcance a largo plazo y la distribución de los beneficios derivados de la explotación de los recursos venezolanos.

Uno de los aspectos que requiere especial atención es la duración del acuerdo. Mientras Trump ha hablado de concesiones por un periodo de 100 años, Rodríguez ha indicado que el plazo pactado es de 25 años. Esta diferencia hace necesario distinguir entre las declaraciones públicas y los términos concretos del compromiso.

La operación también ha suscitado debate sobre el control de los recursos naturales venezolanos y el papel que desempeñará el país en la gestión de su propia producción petrolera.

Por ahora, la llegada del primer cargamento confirma el inicio de las entregas previstas en el acuerdo. La evolución de la producción de NABEP, las condiciones de las próximas operaciones y el comportamiento de los precios energéticos permitirán medir el alcance real de un pacto que busca reforzar el suministro estadounidense y estrechar los vínculos comerciales entre Washington y Caracas.

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