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La presidenta del Banco Central Europeo abandonará el cargo el próximo 7 de febrero, casi nueve meses antes de que termine su mandato.
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Su decisión abre la carrera por la sucesión, en la que figura el español Pablo Hernández de Cos como uno de los posibles candidatos.
Christine Lagarde dejará la presidencia del Banco Central Europeo (BCE) el próximo 7 de febrero de 2027. La economista francesa ha comunicado su decisión al Consejo de Gobierno de la institución y al presidente del Consejo Europeo, António Costa, adelantando así su salida respecto al final de su mandato, previsto para el 31 de octubre de 2027.
El anuncio, realizado este jueves 29 de octubre, pone en marcha el proceso para elegir a la persona que dirigirá una de las instituciones económicas más importantes de Europa. La decisión llega en un momento especialmente delicado para la eurozona, marcado por el repunte de la inflación, las tensiones energéticas y la incertidumbre económica internacional.
Lagarde llevaba al frente del organismo desde noviembre de 2019, cuando sustituyó a Mario Draghi. Durante estos años ha tenido que gestionar algunos de los mayores desafíos económicos recientes, desde las consecuencias de la pandemia hasta la crisis energética y las tensiones geopolíticas.
Una salida anticipada que sorprende al BCE
La salida de Lagarde se producirá casi nueve meses antes de que finalice oficialmente su mandato de ocho años. La presidenta ha trasladado personalmente su decisión a los miembros del Consejo de Gobierno y al presidente del Consejo Europeo.
El BCE ha confirmado que el procedimiento para nombrar a su sucesor corresponde al Consejo Europeo, siguiendo las disposiciones establecidas en los tratados comunitarios.
La institución ha agradecido públicamente el trabajo desarrollado por Lagarde durante sus siete años al frente del organismo. El Consejo de Gobierno le dedicó una larga ovación tras conocer la noticia.
La decisión no supone una dimisión inmediata: Lagarde continuará ejerciendo sus funciones hasta el 7 de febrero de 2027, fecha en la que está previsto que se produzca el relevo.
Lagarde quiere tener más libertad para expresar sus opiniones
Uno de los motivos que han acompañado el anuncio es la voluntad de Lagarde de poder intervenir con mayor libertad en debates públicos que van más allá de la política monetaria.
La presidenta ha explicado que el cargo que ocupa exige mantener una estricta neutralidad institucional, especialmente en cuestiones políticas que no forman parte del mandato del banco central.
En sus declaraciones posteriores al anuncio, reconoció que no se siente cómoda manteniendo ese silencio ante determinados acontecimientos internacionales y debates públicos.
Su salida abre la posibilidad de que participe más activamente en cuestiones económicas, sociales y políticas, aunque por el momento no ha confirmado cuál será su próximo destino profesional.
Durante los últimos meses habían circulado especulaciones sobre su futuro, incluida la posibilidad de que asumiera responsabilidades en el Foro Económico Mundial. Sin embargo, no existe una confirmación oficial de ese nombramiento.
Pablo Hernández de Cos, entre los posibles sucesores
La marcha anticipada de Lagarde activa la carrera para encontrar a su sustituto. Entre los nombres que aparecen en las quinielas destaca el español Pablo Hernández de Cos, antiguo gobernador del Banco de España y actual director general del Banco de Pagos Internacionales.
Hernández de Cos cuenta con experiencia en política monetaria y en los principales organismos financieros internacionales. Su trayectoria le sitúa entre los perfiles que podrían optar a dirigir el BCE.
Otro de los nombres que suena con fuerza es el del neerlandés Klaas Knot, antiguo presidente del Banco Central de Países Bajos.
Por el momento, no existe una candidatura oficial definitiva. La elección dependerá de las negociaciones entre los gobiernos de los países de la eurozona y del procedimiento institucional establecido para designar al nuevo presidente.
Cómo se elegirá al nuevo presidente del BCE
El nombramiento de la persona que sustituirá a Lagarde corresponde al Consejo Europeo, siguiendo el procedimiento recogido en el artículo 283 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea.
Los gobiernos de los países de la eurozona participarán en las negociaciones y propondrán candidatos. El proceso contempla consultas con el Consejo de Gobierno del BCE y el Parlamento Europeo antes de que el Consejo Europeo adopte la decisión definitiva.
La salida de Lagarde coincide, además, con otros movimientos previstos en la cúpula de la institución. La renovación de varios puestos directivos puede provocar una reorganización importante del equipo responsable de la política monetaria europea.
El objetivo de las instituciones comunitarias es garantizar una transición ordenada y evitar que el cambio de presidencia afecte al funcionamiento del banco central.
Un relevo en plena incertidumbre económica europea
La marcha de Lagarde se produce en un contexto complicado para la economía de la eurozona. La inflación ha vuelto a repuntar, especialmente por el encarecimiento de la energía, mientras los mercados financieros siguen pendientes de la evolución de los conflictos internacionales y de sus consecuencias sobre el crecimiento.
Precisamente este jueves, el BCE decidió mantener sin cambios los tipos de interés oficiales, con la facilidad de depósito situada en el 2,5 %. La institución mantiene su objetivo de estabilizar la inflación en el 2 % a medio plazo y seguirá tomando sus decisiones en función de los datos económicos disponibles.
El futuro presidente tendrá que afrontar desafíos como la estabilidad de precios, la evolución del crédito, la fortaleza del euro y la coordinación de la política monetaria en un escenario internacional cambiante.
La elección también tendrá relevancia política y económica para los países miembros, ya que el BCE desempeña un papel fundamental en la financiación de empresas, familias y administraciones públicas.
El futuro de Lagarde, todavía sin confirmar
Aunque la presidenta ha anunciado su salida, todavía no ha aclarado qué hará después de abandonar el organismo. Su experiencia al frente del BCE, su anterior etapa como directora gerente del Fondo Monetario Internacional y su trayectoria política en Francia la convierten en una figura con presencia internacional.
En los últimos meses también se había especulado con su posible participación en debates relacionados con la política francesa, aunque no ha anunciado ninguna candidatura ni ha confirmado un puesto concreto.
Su marcha abre una nueva etapa para el Banco Central Europeo y deja en manos de los gobiernos europeos la elección de quien dirigirá la política monetaria de la eurozona durante los próximos años.
Christine Lagarde dejará el BCE el 7 de febrero de 2027, adelantando casi nueve meses el final de su mandato. La decisión abre una importante negociación europea en la que el español Pablo Hernández de Cos aparece entre los posibles candidatos para ocupar uno de los puestos económicos más influyentes del continente.